El Parque Metropolitano Alma Viva, actualmente en proceso de desarrollo, emerge como el fruto del Concurso Público para el nuevo parque de la biodiversidad y la cultura llanera en Villavicencio, gestionado por la Sociedad Colombiana de Arquitectos en el año 2020.

La propuesta de Estudio Territorios se alzó como la ganadora, marcando el inicio de un proyecto que promete ser un referente en la integración arquitectónica, cultural y ambiental en la región de los llanos colombianos.

Villavicencio, en su papel de paisaje de transición, inspira el diseño del Parque Metropolitano Alma Viva como un espacio público urbano de carácter ecológico. El objetivo es crear escenarios que fomenten una hibridación sostenible entre las acciones humanas y el entorno natural. Este oasis verde albergará un museo con un enfoque pedagógico centrado en la biodiversidad y la rica cultura llanera.

A diferencia de la concepción convencional de concentrar un museo en un único edificio imponente, el diseño propone distintas salas asociadas a recorridos lineales extensos. Estos recorridos sirven como elementos intermedios que narran la biodiversidad del piedemonte llanero, aprovechando la fauna y flora existentes para generar una experiencia pedagógica que convierte tanto el parque como el territorio circundante en un vasto museo al aire libre.

La intervención arquitectónica y paisajística evidencia de manera directa los procesos ambientales al establecer una correlación activa entre el espacio arquitectónico y el espacio natural. Este recorrido intencionalmente resalta la artificialidad de las estructuras, dotándolas de autonomía en armonía con la naturaleza. La intervención actúa como una infraestructura de paisaje que media entre lo genérico del artefacto y lo concreto del entorno natural, cambiando a medida que se recorre y revelando la elocuencia de los fenómenos del lugar.

La concepción del territorio como un museo se materializa a través de una distribución en dos paquetes arquitectónicos estratégicamente ubicados en el parque, adoptando la forma de dos ejes cuya morfología se inspira en un análisis territorial. El primer eje, de naturaleza cultural y orientado de norte a sur, propone un recorrido que se integra de manera continua con la trama urbana circundante. En contraste, el segundo eje, de índole biodiversa y dispuesto de este a oeste, capitaliza el paisaje ya existente en el parque para respaldar la exposición museística.

Esta propuesta innovadora implica una atomización de la arquitectura, generando un recorrido animado por actividades, concebido como un espacio abierto. En contraposición a la idea convencional de un único edificio, esta estrategia posibilita un desarrollo flexible, abierto y ejecutable por etapas. Además, desde una perspectiva paisajística, cada sala se vincula a un ámbito específico del paisaje exterior, integrando el propio parque como parte esencial de la exposición y convirtiendo el territorio en sí mismo en una obra de arte, donde el museo se fusiona de manera inherente con el entorno natural.

 

El parque debe dar la cara a la ciudad, así eventualmente la ciudad dará su cara al parque reconfigurando sus paramentos a caras abiertas y en contacto con los hechos naturales. Este enfoque revela la elocuencia de los fenómenos del lugar y transforma el parque en una máquina lectora del entorno, donde la naturaleza y la arquitectura dialogan en perfecta armonía.

PROYECTO: Julián Castaño, Billy Hurtado

EQUIPO: Manuela Salazar, Santiago Jiménez, Estefanía Ortiz, Héctor Ospina, Brahian Pinto, Jorge Preciado, Pamela Pérez, Juan Pablo Álvarez, Laura Castrillón, Sebastián Hoyos, Kelly Marín, Mateo Osorio, Camila Martínez, Daniel Rojas, Yennifer Machado, José Manuel Muñoz,  Maria Clara Toro, Andres Mazo,  David Montoya, Nicolás Ocampo y Catherine Echeverry.

UBICACIÓN: Villavicencio, Colombia

 

 


Fuente: https://estudioterritorios.com/parque-almaviva/https://www.lapizdeacero.org/