“Edificio de Aquarela debe ser demolido”: Sociedad Colombiana de Arquitectos

La afectación a un Bien de Interés Cultural (BIC) como lo es el Castillo de San Felipe y el incumplimiento de ciertas normas urbanísticas son factores determinantes para que la Sociedad Colombiana de Arquitectos considere que debe ser frenado el proyecto de Viviendas de Interés Social (VIS) Aquarela Multifamiliar y que de paso sea demolida la primera torre de 30 pisos que ya fue levantada.

“Para la Sociedad Colombiana de Arquitectos (SCA) el edificio en construcción debe ser demolido. Además de afectar la vista del Castillo de San Felipe, la información que tenemos es que los aislamientos son menores a los exigido por la ley, que son de 5 metros. Los aislamientos que los constructores tienen de un costado son de 4,20 metros y por otro 4,60 metros. Lo que sí es cierto es que a Cartagena no le conviene restarle importancia a una de las edificaciones únicas que tiene el país y que le da valor agregado a la sociedad como Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad”, le contó a este medio Flavio Romero, presidente de la SCA.

“Hay que resarcir”
Romero también precisó que aunque la demolición es una medida pertinente, también lo es el resarcir a los constructores en el caso de que cumplan a plenitud con las licencias de construcción que fueron otorgadas por la Curaduría Urbana N.1 a la Promotora Calle 47 SAS, dueña de este proyecto.

“Es importante que a quien le corresponda debería resarcir los costos, perjuicios y daños causados a los promotores de este proyecto por haberles otorgado unos permisos, pese a todos los vacíos legales que se pudieran llegar  a interpretar. Eso sí, esto se debe dar siempre y cuando los constructores hayan cumplido estrictamente con lo estipulado en las licencias de construcción”, dijo.

Revocatoria directa
Jorge Mendoza Diago, presidente de la Sociedad de Ingenieros y Arquitectos de Bolívar (SIAB) le reiteró a El Universal que la solución a la situación de Aquarela es la revocatoria directa de la licencia.

“Hemos manifestado desde un comienzo que hay formas contundentes para definir esta situación. Aunque hubo otorgamiento de licencias, si bien es cierto que de forma legal, estas no salvaguardan el patrimonio. Hemos solicitado la revocatoria directa de la licencia, que la puede hacer el alcalde (e) de Cartagena, Sergio Londoño Zurek, o el secretario de Planeación. Al tomar esta decisión necesariamente la consecuencia directa es la demolición, ya que si deja de existir la licencia el edificio deja de ser legal”, dijo Mendoza, quien recordó que la revocatoria directa está contemplada en el Código Contencioso Administrativo.

Cartagena está lista para recibir a la Unesco
La ciudad está lista para recibir a la comisión de la Unesco que nos visitará  del 12 al 15 de diciembre, para verificar el conjunto monumental que nos dio el título de Patrimonio de la Humanidad. El anuncio lo hizo el alcalde (e) Sergio Londoño.

“Mostraremos las obras que se han hecho en el Centro Histórico, cómo se controla el espacio público y cómo los ciudadanos se apropian y quieren nuestro conjunto monumental. Los cartageneros amamos nuestro Centro Histórico y entendemos el valor patrimonial  que tiene, al igual que las fortificaciones”, afirmó el mandatario local.

“Es mentira que los cartageneros no valoramos nuestro patrimonio, crecimos, respiramos y lo vivimos; somos un pueblo comprometido con el patrimonio materia de una de las ciudades más hermosas del mundo”, afirmó. También se mostrará el centro vivo, que tiene un patrimonio inmaterial como las Fiestas de Independencia, la gastronomía y los ritmos musicales.

La misión, que estará en compañía del Ministerio de Cultura y la Cancillería, hará un recorrido por el Centro Histórico, la zona insular, Bocachica, el Castillo de San Felipe y todo lo que hacen los cartageneros por proteger nuestro patrimonio.
Además, le pondrá la lupa al edificio Aquarela, ya que este afecta al patrimonio.


Fuente: EL UNIVERSAL / Marylyn Martínez Martínez

Arquitectura en conjunto con responsabilidad social

JOSE ANTONIO PINZÓN BERMUDES, Subdirector – Vivienda y desarrollo Urbano; OSCAR PARDO ARAGÓN, Director- Centro Interdisciplinario de Estudios sobre Desarrollo- CIDIR; DAVID PINILLA CALERO, Viceministro- Ministerio de Vivienda, Ciudad y territorio MVCT; FLAVIO ENRIQUE ROMERO FRIERI, Presidente Sociedad Colombiana de Arquitectos SCA.

La Sociedad Colombiana de Arquitectos (SCA) en conjunto con, el  Centro Interdisciplinario de Estudios sobre el Desarrollo (CIDER), El departamento Nacional de Planeación (DNP) y Minvivienda  realizó el día Martes 18 de Julio  en el teatro Colombia en la ciudad de Bogotá, el Foro 20 años de Ordenamiento territorial en Colombia estipulado y reglamentado en la 388 de 1997 “Ley de desarrollo territorial”.

“Todo pueblo, provincia y municipio tiene derecho ilimitado a su completa independencia, con tal que su constitución interna no amenace la independencia y la libertad del territorio vecino”, Mijail Bakunin; es la base de aquellos arquitectos, ecónomos, investigadores, entre otros´, que han dedicado su tiempo al desarrollo sostenible Colombiano y a satisfacer de forma correcta, analítica y justa cada una de las necesidades de vivienda que la sociedad requiere y los reglamentos mínimos por los que debe pasar las diferentes construcciones, con el fin de lograr el correcto funcionamiento de las áreas públicas del país.

Los temas mencionados anteriormente,  fueron abordados durante la celebración de los 20 años de Ordenamiento territorial en donde, no solo se evidenciaron diferentes puntos de vista sobre la ley 388 de 1997 sino que también tuvo lugar los asuntos a favor, en contra y lo que en un futuro se le podría agregar. Todo lo anterior, teniendo en cuenta la sostenibilidad responsable en donde el medio ambiente juega un factor importante, que al mismo tiempo posee bases y fundamentos sobre el desarrollo, la felicidad de la sociedad y el cubrimiento de las necesidades del público al que va dirigido.

La ambición rompió el saco: el desplome del edificio Portal de Blas de Lezo en Cartagena

El reciente caso del desplome del edificio Portal de Blas de Lezo es la más viva muestra del afán desmedido de riqueza afianzado sobre vicios, carencias gubernamentales, corrupción y pésimas prácticas profesionales que, había demorado en explotar, y desafortunadamente lo hace con el saldo trágico de una veintena de muertos y otro tanto de heridos.

En este duro trance, además de las víctimas directas del siniestro, la mayor afectada es la Alcaldía Mayor de Cartagena con su enmarañada cauda burocrática de las Alcaldías de las Localidades, Control Urbano y la Secretaría de Planeación Distrital. Por una sencilla razón: son ellos los que tienen la responsabilidad de que las edificaciones que se levanten se ajusten a las normas del POT y a la calidad requerida. En la realidad poco, o nada, de ello se cumple por la inmensa corrupción que afecta esos procesos. Los constructores inescrupulosos actúan sin miedo pues saben que impunemente pueden adelantar sus obras violando los requisitos de ley sin ser sancionados o sus obras clandestinas demolidas. El asunto es sencillo, todo se arregla con dinero. Dentro de los gastos de construcción se incluye una suma destinada a pagar las “picúas” de los funcionarios que tienen a cargo del control. Descaradamente pasan por las construcciones dizque a inspeccionar en busca de la coima que silencia sin pudor cualquier anomalía. No importa cuán flagrante sea: varios pisos de más; ausencia, o insuficiencia, de parqueaderos; carencia de retiros; licencias falsas; planos que no correspondan a la obra realmente en construcción.
Los mercaderes de la construcción fraudulenta “saben cómo es la vuelta”. En su afán de lucro, además de falsificar vallas y licencias de construcción, omiten hacer estudios de suelo y contratar profesionales idóneos; copian proyectos arquitectónicos; “aceitan” a los vecinos para que mientan en caso de inspeccionamiento, y conocen los caminos para que las empresas de servicio se los instalen sin llenar los requisitos para ello. Poderoso caballero es Don Dinero.
Los funcionarios de las Curadurías Urbanos no son los responsables del desmadre, aunque alguna responsabilidad puedan tener, cuando son laxos en la aplicación de la normativa o señalan los vacíos que ella puede tener para que se cuelen propuestas dudosas. Los Curadores, aplicando la ley, son artífices de un procedimiento que, bien intencionado, hace mucho daño y es base de las construcciones violatorias. Me refiero a los RECONOCIMIENTOS, mecanismo mediante el cual se legalizan obras realizadas sin el lleno de los trámites exigidos después de pasados cinco años de haberlas hecho y no estar cuestionadas por las autoridades de control. Esa es la puerta trasera cómo se formaliza lo torcido una vez terminada la obra y es necesario venderla y proceder ante notarías y oficina de registro de instrumentos públicos. En estos organismos se escuchan cuentos nada santos en los que las falsas licencias, los testimonios de vecinos avalando la antigüedad y otras tramoyas abundan.

Como cereza del postre figura el origen de los dineros invertidos en las obras. La mayoría de ellas se hacen con recursos propios de los constructores sin recurrir a préstamos bancarios. Cuál es su proveniencia…no se sabe. Preguntar por ello, no es recomendable.

Lo expuesto aquí recoge comentarios de colegas que han sufrido en carne propia las malas prácticas. Son fruto de observaciones desprevenidas en los barrios, cuando inexplicablemente desaparece una casita y emerge un enorme edificio que, a todas luces, no puede estar cumpliendo con las normas urbanísticas. De ver cómo no pasa nada…hasta cuando pasó. La ambición rompió el saco. Hoy lloramos veinte muertos y nos razgamos las vestiduras; se buscan culpables y señalan responsables. Ojalá éste escrito sirva para encontrar el camino correcto a seguir para garantizar construcciones seguras para sus habitantes y una ciudad menos proclive a la clandistinidad y la corrupción. No se molesten en pedirme prueba de lo que he dicho. No las tengo. Vayan a visitar los restos de Portales de Blas de Lezo, explíquenme lo sucedido y díganme que estoy equivocado.

Arq. GERMÁN FONSECA CASTILLO

VÉASE TAMBIÉN:

Autoridades prometen parar obras ilegales en Cartagena
http://m.eluniversal.com.co/cartagena/autoridades-prometen-parar-obras-ilegales-252052


Derrumbe del “edificio invisible”
http://m.eluniversal.com.co/blogs/patrimonio-siglo-xxi/derrumbe-del-edificio-invisible-los-muertos-los-ponen-los-pobres

Una ciudad para todos: Construyendo accesibilidad

Buscando soluciones a la falta de ACCESIBILIDAD de nuestro entorno (rampas, ancho puertas, parqueaderos, etc.), y entendiendo que la  ACCESIBILIDAD es una solución incluyente y amable que incorpora al mercado, a la sociedad, a la vida de las familias y del trabajo, y a una porción importante de los ciudadanos en condición de discapacidad que hoy en día están relegados contra su voluntad, UNA CIUDAD PARA TODOS tiene como objetivo principal un cambio de cultura.

La  ACCESIBILIDAD no es una responsabilidad social únicamente, contribuyendo con ésta en sus construcciones  para que los clientes  en condición de discapacidad, los adultos mayores o los incapacitados temporales puedan acceder y disfrutar y recorrer amablemente, entre otros, los centros comerciales, aeropuertos, bancos, centros médicos, restaurantes, lugares de trabajo, viviendas sitios culturales y de recreación, transporte, etc.

Conoce más acerca de esta organización y descarga los manuales disponibles en http://www.silladeruedasengestion.org/ o en http://www.unaciudadparatodos.com/