La ambición rompió el saco: el desplome del edificio Portal de Blas de Lezo en Cartagena

El reciente caso del desplome del edificio Portal de Blas de Lezo es la más viva muestra del afán desmedido de riqueza afianzado sobre vicios, carencias gubernamentales, corrupción y pésimas prácticas profesionales que, había demorado en explotar, y desafortunadamente lo hace con el saldo trágico de una veintena de muertos y otro tanto de heridos.

En este duro trance, además de las víctimas directas del siniestro, la mayor afectada es la Alcaldía Mayor de Cartagena con su enmarañada cauda burocrática de las Alcaldías de las Localidades, Control Urbano y la Secretaría de Planeación Distrital. Por una sencilla razón: son ellos los que tienen la responsabilidad de que las edificaciones que se levanten se ajusten a las normas del POT y a la calidad requerida. En la realidad poco, o nada, de ello se cumple por la inmensa corrupción que afecta esos procesos. Los constructores inescrupulosos actúan sin miedo pues saben que impunemente pueden adelantar sus obras violando los requisitos de ley sin ser sancionados o sus obras clandestinas demolidas. El asunto es sencillo, todo se arregla con dinero. Dentro de los gastos de construcción se incluye una suma destinada a pagar las “picúas” de los funcionarios que tienen a cargo del control. Descaradamente pasan por las construcciones dizque a inspeccionar en busca de la coima que silencia sin pudor cualquier anomalía. No importa cuán flagrante sea: varios pisos de más; ausencia, o insuficiencia, de parqueaderos; carencia de retiros; licencias falsas; planos que no correspondan a la obra realmente en construcción.
Los mercaderes de la construcción fraudulenta “saben cómo es la vuelta”. En su afán de lucro, además de falsificar vallas y licencias de construcción, omiten hacer estudios de suelo y contratar profesionales idóneos; copian proyectos arquitectónicos; “aceitan” a los vecinos para que mientan en caso de inspeccionamiento, y conocen los caminos para que las empresas de servicio se los instalen sin llenar los requisitos para ello. Poderoso caballero es Don Dinero.
Los funcionarios de las Curadurías Urbanos no son los responsables del desmadre, aunque alguna responsabilidad puedan tener, cuando son laxos en la aplicación de la normativa o señalan los vacíos que ella puede tener para que se cuelen propuestas dudosas. Los Curadores, aplicando la ley, son artífices de un procedimiento que, bien intencionado, hace mucho daño y es base de las construcciones violatorias. Me refiero a los RECONOCIMIENTOS, mecanismo mediante el cual se legalizan obras realizadas sin el lleno de los trámites exigidos después de pasados cinco años de haberlas hecho y no estar cuestionadas por las autoridades de control. Esa es la puerta trasera cómo se formaliza lo torcido una vez terminada la obra y es necesario venderla y proceder ante notarías y oficina de registro de instrumentos públicos. En estos organismos se escuchan cuentos nada santos en los que las falsas licencias, los testimonios de vecinos avalando la antigüedad y otras tramoyas abundan.

Como cereza del postre figura el origen de los dineros invertidos en las obras. La mayoría de ellas se hacen con recursos propios de los constructores sin recurrir a préstamos bancarios. Cuál es su proveniencia…no se sabe. Preguntar por ello, no es recomendable.

Lo expuesto aquí recoge comentarios de colegas que han sufrido en carne propia las malas prácticas. Son fruto de observaciones desprevenidas en los barrios, cuando inexplicablemente desaparece una casita y emerge un enorme edificio que, a todas luces, no puede estar cumpliendo con las normas urbanísticas. De ver cómo no pasa nada…hasta cuando pasó. La ambición rompió el saco. Hoy lloramos veinte muertos y nos razgamos las vestiduras; se buscan culpables y señalan responsables. Ojalá éste escrito sirva para encontrar el camino correcto a seguir para garantizar construcciones seguras para sus habitantes y una ciudad menos proclive a la clandistinidad y la corrupción. No se molesten en pedirme prueba de lo que he dicho. No las tengo. Vayan a visitar los restos de Portales de Blas de Lezo, explíquenme lo sucedido y díganme que estoy equivocado.

Arq. GERMÁN FONSECA CASTILLO

VÉASE TAMBIÉN:

Autoridades prometen parar obras ilegales en Cartagena
http://m.eluniversal.com.co/cartagena/autoridades-prometen-parar-obras-ilegales-252052


Derrumbe del “edificio invisible”
http://m.eluniversal.com.co/blogs/patrimonio-siglo-xxi/derrumbe-del-edificio-invisible-los-muertos-los-ponen-los-pobres

PEMP Cartagena: Carta al Alcalde de la ciudad

La Sociedad Colombiana de Arquitectos, como parte del Consejo Nacional de Patrimonio del Ministerio de Cultura, entidad a la que le corresponderá aprobar el PEMP de Cartagena, envió una carta a la Alcaldía de la ciudad, con algunas sugerencias que se consideran útiles para aprobar e iniciar su implementación.

La carta firmada por el Arq. Flavio Romero Frieri, Presidente Nacional de la SCA, manifiesta el interés de un PEMP viable que cumpla con mejorar la calidad de vida en el centro histórico, desarrollar un modelo de manejo integral para conservar y proteger el patrimonio tangible e intangible, fortalecer la identidad cultural y avanzar en la equidad social.

Una ciudad para todos: Construyendo accesibilidad

Buscando soluciones a la falta de ACCESIBILIDAD de nuestro entorno (rampas, ancho puertas, parqueaderos, etc.), y entendiendo que la  ACCESIBILIDAD es una solución incluyente y amable que incorpora al mercado, a la sociedad, a la vida de las familias y del trabajo, y a una porción importante de los ciudadanos en condición de discapacidad que hoy en día están relegados contra su voluntad, UNA CIUDAD PARA TODOS tiene como objetivo principal un cambio de cultura.

La  ACCESIBILIDAD no es una responsabilidad social únicamente, contribuyendo con ésta en sus construcciones  para que los clientes  en condición de discapacidad, los adultos mayores o los incapacitados temporales puedan acceder y disfrutar y recorrer amablemente, entre otros, los centros comerciales, aeropuertos, bancos, centros médicos, restaurantes, lugares de trabajo, viviendas sitios culturales y de recreación, transporte, etc.

Conoce más acerca de esta organización y descarga los manuales disponibles en http://www.silladeruedasengestion.org/ o en http://www.unaciudadparatodos.com/

Arquitectura bioclimática para fomentar el ahorro en los hogares

Siguiendo costumbres indígenas, el sector busca aprovechar y potenciar las características del entorno para diseñar nuevos proyectos. Reducción de costos y espacios más ecológicos, los beneficios.

A principios de este año las redes sociales dieron a conocer un barrio argentino que va a ahorrar hasta el 30 % de sus costos de energía. El proyecto, que es más un piloto, ubicado en la ciudad de San Luis —a ocho horas de Buenos Aires—, consta de 35 casas y se basa en un concepto que muchos tachan de moda o tendencia, pero que, según los expertos, es el uso correcto de los principios básicos de la arquitectura: la bioclimática.

Al menos ese es el punto de vista de Howard Villarreal, arquitecto especialista en desarrollo sostenible, quien agrega que se trata de “hacer arquitectura como debimos hacerla siempre”. Es decir, basada en el aprovechamiento y respeto de las bondades del entorno como la brisa y el sol. Flavio Romero, presidente de la Sociedad de Arquitectos de Colombia, señala que al diseñar una construcción de esta manera se “genera un hábitat saludable y agradable sin desperdiciar muchos recursos”.

Así, por ejemplo, se pueden aplicar soluciones como construir una casa según la posición del sol para calentarla e iluminarla, o diseñar ventilaciones cruzadas para aprovechar las corrientes de aire de la zona y mantener una temperatura fresca en su interior. A esto, dice Romero, se suma el uso de materiales que potencian las características de la estructura. Se trata, principalmente, de cubiertas y paredes que pueden proporcionar aislamiento térmico y acústico, generando una experiencia de frescura sin importar la temperatura exterior.

Algunos ejemplos son los muros tipo sánduche, que tienen una capa central con frescasa, poliuretano o icopor, que contribuyen a retener un poco el calor y el sonido. En cuanto a los techos, la tendencia son las cubiertas verdes, que los forran con vegetación y protegen con impermeabilizantes y gravilla para retener el calor. Asimismo, están los concretos permeables, que permiten el ingreso de agua al subsuelo y hacer más frías las superficies, o los gramoquines, que dejan espacio para que el césped pueda sobresalir. En el caso de las ventanas, se destacan los vidrios con cámara de aire en el medio o las láminas que protegen de la radiación solar. Si lo que se busca es combatir el clima frío, materiales como los adoquines son perfectos, mientras que para el calor se recomiendan tablones.

De esta manera se evita el uso de soluciones como calefacciones y aires acondicionados, que no son tan recomendadas por su consumo de energía. También están teniendo bastante acogida duchas, sanitarios y lavamanos ahorradores o paneles solares, todos instalados en las 35 casas de San Luis. Dichos hogares están ubicados de norte a sur, pues los paneles no son los únicos que aprovechan la energía del sol, también lo hacen los equipos termosolares que calientan el agua. Las estructuras, además, usan luces led y un sistema de forestación endémica para ofrecer sombra en verano e invierno. Villarreal señala que esta forma de edificar es más antigua de lo que se cree y que todavía se pueden observar ejemplos en las construcciones de los pueblos indígenas, “que son muy respetuosos de la naturaleza”, así como en el interior de la región Caribe.

Un ejemplo moderno es el Bio-Hotel Organic Suites, en Bogotá, que genera buena parte de la energía que usa, tiene sistemas para reciclar sus aguas residuales e incluso cuenta con la certificación internacional LEED de Liderazgo en el Diseño de Energía y Medioambiente. Por otra parte, está el proyecto de adaptación del barrio Boston de Cartagena, con el que se espera hacer mejoras para mitigar y aprovechar las inundaciones que son comunes en la zona.

Aunque Colombia está avanzando en este frente, Romero asegura que falta mucho camino por recorrer, sobre todo en materiales accesibles, pues a pesar de que existe una amplia variedad, siguen siendo muy costosos para el público general. También se necesita un cambio de filosofía. “Factores como la explosión inmobiliaria provocaron que nos olvidáramos de estos principios tan importantes”, concluye Villarreal.

Fuente: El Espectador

Ciudades por la Paz en Colombia

Con algunas excepciones, notoriamente el ataque al Palacio de Justicia en noviembre de 1985, el conflicto armado en Colombia, se desarrolló predominantemente en el campo y las comunidades campesinas.

Esto ha obligado a miles de personas a desplazarse a las grandes ciudades de Colombia, ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla son grandes receptores de desplazados así como las capitales departamentales. El escenario de la Paz y la reconciliación será en estas mismas áreas urbanas.

La Paz no solo hay que hacerla en la Habana. También hay que hacerla en nuestras ciudades. Hay que apaciguar la agresividad de los vendedores ambulantes. Con ellos es necesario un acuerdo que les permita trabajar y darles seguridad social, sin que ocupen el espacio público que nos pertenece a todos.

Hay que aceptar la protesta pacífica. Pero debe haber un acuerdo entre los que protestan y la sociedad. Los bienes públicos, que tanto nos han costado a todos, deben ser respetados y cuidados. Los actos violentos no pueden ser tolerados. Los políticos oportunistas que inflaman los ánimos, e incitan a la violencia, deben ser denunciados como enemigos de la Paz.

Hace más de 40 años las FARC decidieron el camino armado para protestar y cambiar las condiciones del país que ellos consideraban injustas y opresivas. Cada vez que quemamos o apedreamos una unidad de Transmilenio estamos escogiendo el camino armado por encima de la protesta pacífica. Que nos sirva de ejemplo la lucha inútil de los grupos subversivos. Que no repitamos tanto dolor y tanta destrucción que se le ha causado a los colombianos.

Los taxistas que atacan violentamente a la competencia y a los pasajeros deben ser castigados ejemplarmente y denunciados por sus propios compañeros. La justicia debe actuar pronta y de manera oportuna y sentar sentencias justas y ejemplarizantes.

Los ataques con ácido deben parar. Estos ataques son actos terroristas contra población desarmada e indefensa. Si queremos la Paz estas manifestaciones salvajes no pueden ser toleradas. Los castigos deben ser un ejemplo de urbanidad y autoridad.

La venta ilegal de lotes, la expedición de licencias falsas y la venta de drogas y licor a menores es una ofensa permanente a los ciudadanos indefensos y a la Paz. Estas actividades generan conductas delictivas y conflicto entre mafias, consumidores, la autoridad y la sociedad en general. Estas prácticas deben ser controladas y suprimidas si queremos ciudades donde reine un ambiente de respeto, tolerancia donde nos podamos reconciliar los colombianos.

No hay nada más agresivo y que incite a la violencia que el tráfico de nuestras principales ciudades. Todos los días transportadores, motociclistas, bicicletas, peatones salen a sobrevivir en la selva que se han convertido nuestras ciudades. En esta guerra urbana hay lesiones físicas y psicológicas. Los adultos no se respetan, los más vulnerables son agredidos y los niños ven a sus padres saliéndose de las casillas y yéndose a los golpes para resolver diferencias más triviales e inútiles.

Hubo un tiempo en Colombia en que la gente no viajaba por carretera, iba al campo y visitaba la finca por temor a los retenes y al secuestro de la guerrilla. Hoy es imposible salir con plata y un celular. Es peligroso ir a ciertos sitios de la ciudad y a ciertas horas los ciudadanos de bien se encierran en sus casas. Los habitantes y turistas que viven y visitan el Cairo, Estambul, Londres,

Nueva York y Belgrado disfrutan la ciudad 24 horas sin temor a ser asaltados, atemorizados o asesinados. Todas estas ciudades tienen zonas de tolerancia. Pero nadie sale predispuesto a defenderse y a atacar si es atacado.

Las actuaciones de la dirigencia y las autoridades deben ser legítimas, efectivas, responsables y transparentes. No más obras incompletas y hechas a medias. La famosa peatonalización de la carrera séptima es una zona de mendicidad, que huele a orines y es todo menos human. Es un proyecto que le falta al respeto a los ciudadanos; a las personas que transitan, viven y trabajan en la zona. Una ciudad segregada seguirá siendo violenta y agresiva. Areas como el Bronx en Bogotá deben desaparecer y sus habitantes rehabilitados.

La Paz debe ser un acuerdo que firmemos todos. Todos debemos firmar un compromiso por la Paz. La única guerra debe ser contra la corrupción, la inequidad, la pobreza y la segregación. Hay que apaciguar el espíritu. Transformar nuestras ciudades como lo ha hecho Medellín. Nuestras ciudades deben transformarse y se generan espacios de convivencia y calidad de vida; ciudades atractivas, competitivas, sostenibles, diversas y tolerantes. Si no transformamos nuestras ciudades no tendremos un escenario para la reconciliación y la Paz; nuestro ánimo seguirá siendo pesimista, agresivo y violento. El próximo conflicto armado será urbano y esta vez no habrá a donde desplazarse.

Autor: Gabriel Nagy

¿Qué tan fácil es adaptar un barrio de Cartagena al cambio climático?

Boston es, a todas luces, un barrio que necesita ayuda. Calles sin pavimentar, viviendas aún en madera, inundaciones en época de lluvias y problemas socio económicos lo ponen como presa fácil a ser devorada ante las inclemencias de un ambiente cambiante. Sin embargo, un par de bogotanos cambiarán el curso de la historia de este deprimido sector de la ciudad.

El proyecto de la firma Daniel Bermúdez y Cia (bogotana) plantea tres ingredientes para adaptarlo a los acelerados cambios de nuestro entorno…

“El hecho de que Boston sea un barrio con indicadores de pobreza altos en la ciudad y expuesto a los cambios climáticos maneja una vulnerabilidad alta, y el hecho de que sea gente de escasos recursos no quiere decir que no puedan vivir dignamente. Se debe trabajar entonces en la construcción de barrios planeados, barrios con cierto grado de confort, donde el espacio público sea de calidad para mitigar esos efectos de la drogadicción, de las bandas, de la delincuencia, allá es donde tenemos que hacer más inversión y crear unas condiciones de vida digna”, argumenta Flavio Romero Frieri, presidente de SCA.

Para ver la nota completa ingresa a http://www.eluniversal.com.co/ambiente/que-tan-facil-es-adaptar-un-barrio-de-cartagena-al-cambio-climatico-225875

7 ideas para revivir los sitios desocupados en las ciudades

LA-Más es una organización estadounidense sin fines de lucro que se dedica a desarrollar diversos proyectos de diseño que promueven la cultura y la sostenibilidad en barrios vulnerables.

La Directora de Impacto Social de LA-Más, Helen Leung, es urbanista y recientemente trabajó con el Colectivo de las Artes del Valle Elysian de Los Ángeles para diseñar un plan de señalización en torno al río de la ciudad que está descuidado. Si bien el municipio está haciendo su propio sistema, éste demora un par de meses, por lo que el proyecto del colectivo se mantendría hasta que el plan municipal esté listo.

A raíz de esto, Leung hizo una lista de siete formas de bajo costo y de alto impacto que ayudarían a transformar los espacios vacíos hasta que se decida qué hacer en ellos.

Conócelas a continuación.

1. Puntos gratuitos de Wi-Fi

La urbanista cuenta que en Los Ángeles aún se está debatiendo si crear o no más puntos liberados de Wi-Fi. Pero, mientras esto ocurre, los sectores más vulnerables siguen sin tener acceso a Internet.

Por este motivo, Leung propone crear puntos liberados de conexión en sitios eriazos -o desocupados- para que la gente no sólo se pueda conectar después de comprar un café. En relación a esto, postula que los vecinos de los sitios eriazos que tengan internet lo compartan con quienes lleguen hasta estos puntos que podrían ser intervenidos para que sean más cómodos.

2. Estaciones gratuitas de reparación de bicicletas

Más allá de los beneficios ambientales y de salud que ganan las ciudades y los ciclistas al fomentar y usar la bicicleta como un medio de transporte, su uso también es considerado como una forma más equitativa de desplazarse por las ciudades. Por este motivo, lo ideal es que ninguna persona deje de usar su bicicleta cuando ésta se eche a perder. Para evitar que esto ocurra, Leung propone que en los barrios se creen estaciones gratuitas de reparación.

3. Librerías comunitarias

El proyecto Bibliocabinas, creado por Biblioteca Libre, consiste en instalar cinco librerías comunitarias en teléfonos públicos en desuso de los paseos Ahumada y Estado con el fin de acercar la lectura a la gente, una idea que también es promovida por la urbanista.

4. Arte público

El arte en los espacios públicos puede cambiar la percepción de un lugar y ayudar a que en éste se realicen más actividades sociales. Por esta razón, Leung busca ampliar el número de parques que cuenten con arte y se refiere al proyecto que Michael Todd hizo en el Parque de Arte Barnsdall, en donde durante cuatro años se instalaron esculturas que demostraron que la gente se interesa por conocerlas.

5. Eventos temporales

Una forma de activar socialmente los sitios desocupados y lograr que la gente pase tiempo en ellos es a través de eventos que se realizan en otros lugares. Un ejemplo de esto es el ciclo de cine que la Corporación de Revitalización del Río de Los Ángeles hizo en torno al río y que logró juntar a los vecinos en un horario en que comúnmente la gente ya está en sus casas.

6. Compost comunitario

En Los Ángeles, Leung cuenta que el movimiento del compost está tomando cada vez más fuerza, ya sea con fines económicos o educativos. Aunque en esta ciudad es más frecuente que se construyan huertos urbanos, la urbanista cree que si un sitio eriazo se convierte en un lugar dedicado al compost, los vecinos se sentirán interesados en conocer lo que allí se hace.

7. Limpieza de suelos

Muchos sitios desocupados están contaminados por las actividades que antes se hacían ahí. Es por esto que Leung cuenta el caso de un espacio vacío en Dretroit que fue recuperado por los y otras organizaciones de la ciudad. En este caso, tuvieron que eliminar la basura y desintoxicar el lugar antes de plantar.

Autor: Fuente: http://www.plataformaurbana.cl

Medellín recibe el premio “Nobel de las ciudades”

El pasado 16 de marzo Medellín fue galardonada con el premio que reconoce a las ciudades con mayor desarrollo urbanístico y social en el mundo.

El Lee Kuan Yew World City Prize es considerado como el ‘Nobel de las ciudades’ y, en los últimos años fue ganado por algunas como Nueva York (Estados Unidos), Bilbao (España) y Suzhou (China).

Aníbal Gaviria, exalcalde de la ciudad, afirmó que “este es el premio internacional más importante que Medellín ha recibido en su historia, y es un reconocimiento a una ciudad que pasó de ser un lugar de dolor a un sitio para la vida. Se trata de un reconocimiento no sólo para los ciudadanos de Medellín, sino también de todos los colombianos”.

Gaviria agregó que, además de Medellín, las otras cuatro ciudades finalistas que recibieron mención de honor fueron Auckland (Nueva Zelanda), Toronto (Canadá), Viena (Austria) y Sídney (Australia).

“La decisión final reconoció la enorme transformación de Medellín al pasar de ser la ciudad más violenta del mundo para ser reconocida por la innovación urbana, la resiliencia, el uso del espacio público como constructor de equidad, la educación y las inversiones en la primera infancia, además de los programas sociales”, afirmó Gaviria, que estuvo presente en Indonesia.

El premio se entregará en el marco del Encuentro Mundial de Ciudades, a realizarse en el mes de junio en Singapur, donde Medellín recibirá 300.000 dólares por cuenta de este galardón.

Lo que significa el galardón para Medellín

Piedad Restrepo, directora de ‘Medellín Cómo Vamos’, dijo que el premio es un reconocimiento al urbanismo de la ciudad. “Este tipo de reconocimientos son buscados y se deben a apuestas importantes en el territorio para llevar servicios a las comunidades vulnerables que antes no podían acceder a éstos”, afirmó Restrepo.

Medellín presentó, para competir en este certamen, varios de los proyectos urbanos que se han desarrollado en los últimos años, entre éstos las Unidades de Vida Articulada (UVA), los Parques del Río y el Jardín Circunvalar.

De acuerdo con Restrepo, con estas innovaciones se genera un modelo de desarrollo incluyente y que apunta a la sostenibilidad.

“Medellín tiene una apuesta por la internacionalización con bases sólidas de inversión, que es parte de una política pública desde hace varios años atrás, cuando la ciudad era reconocida por aspectos negativos como la violencia y la droga”, dijo la directora de ‘Medellín Cómo Vamos’.

Por último, Piedad Restrepo aseveró que otra razón del galardón es que ha habido una continuidad en los procesos, pues el premio no se debe sólo a un gobierno en particular, sino a una permanencia, que está sustentada en la comunidad, la cual se apropia de los nuevos espacios que se generan, mostrando que esos proyectos no sólo cumplen una función de embellecimiento, sino también de bienestar social.

Las UVA y Parques del Río son concursos urbanísticos y arquitectónicos donde la SCA fue el organismo asesor. 

Fuente: Luis Carlos Padilla Berrío
EL TIEMPO, MEDELLÍN

Ciudad de Medianoche

En una ciudad como New York, donde cada elemento busca ser protagónico y autentico, hacer una obra artística y funcional que sea una experiencia para disfrutar día y noche es algo imprescindible, aquí donde la vida nocturna es una parte muy importante de la esencia de la ciudad y donde visitantes y locales esperan ansiosos poder encontrar.

La magia de la noche es algo a lo que los noctámbulos nos sentimos naturalmente atraídos y que puede relacionarse directamente con un fondo oscuro contrastado con un cautivante juego de luces. Esa atrayente e inolvidable escena es algo que los arquitectos tenemos la fortuna de poder diseñar. Cuando nos damos cuenta que la luz día por más hermosa y necesaria que sea, nos limita a un solo filtro es cuando descubrimos que la luz artificial es una herramienta maravillosa que transforma cualquier escenario y le da vida a cualquier superficie por simple que sea. Esto nos da la oportunidad de poner en práctica la  teoría de llenos y vacios, jugar con la transformación de contrastes e intensidades. El poder del diseño de la iluminación puede convertir un edificio en un punto focal definiendo recorridos y destinos, siendo un imán visual que convierte una masa en espectáculo.

… Durante el día veo pasar cientos de personas por las calles de esta ciudad; los visitantes siempre impresionados y curiosos, los locales caminando a buen ritmo y concentrados tal vez en su próximo destino. Pero cuando la poderosa luz solar no nos acompaña, es diferente, la noche es el momento en que todos bajamos el ritmo y las expectativas disminuyen, eso nos hace más sensibles a ser sorprendidos por algo que nos cautive profundamente, algo como una impresionante escultura arquitectónica llena de luz, y no hablo de pantallas gigantes que oculten la belleza de la ingeniería arquitectónica, hablo de poder apreciar un edificio antiguo que destaque sus elaborados detalles por medio de luz artificial, o en el caso de un edificio de estilo más contemporáneo, poder apreciar una estructura resaltada con un juego de luces que varíen sus tonalidades y conviertan un elemento inmóvil en un elemento vivo y dinámico.

La invitación para mis colegas arquitectos es la de implementar como parte imprescindible del proceso de diseño arquitectónico, el estudio de sistemas de iluminación artificial llamativos y eficientes, tanto para el interior como para el exterior, con el objetivo de crear piezas arquitectónicas que a la vez puedan ser obras de arte, que cumplan una la función y que puedan ser admiradas por usuarios y espectadores, ofreciendo una experiencia escénica completa que ayude a crear ciudades más vivas, llamativas y seguras.


Arq. Ana Sofía Suarez

Cartagena, camino a la compactación urbana

Ninguna ciudad del mundo frena su desarrollo urbanístico por las dificultades o limitaciones alternas con las que coexiste.

Para el presidente nacional de la Sociedad Colombiana de Arquitectos (SCA), Flavio Romero Frieri, el tema de la construcción desenfrenada obedece a la dinámica propia de las ciudades, pues en cualquier país el fenómeno es igual para las urbes en crecimiento. Cartagena de Indias experimenta ese ímpetu, y por esa razón necesita ser planificada ante la inminencia de los ambiciosos proyectos de edificios residenciales, hoteleros y de comercio que se están erigiendo no solo en Bocagrande, Manga y en la Zona Norte, sino en general en la ciudad.

LA CIUDAD SE DENSIFICA

El arquitecto Romero analiza a Cartagena como una ciudad en compactación, lo que traduce que cada vez es mayor su densidad demográfica, es decir, crece la concentración de su población por área habitable. Considera que el fenómeno de la compactación poblacional es bastante favorable para las ciudades modernas, porque el dinamismo económico se realiza con mayor facilidad.

Bajo el esquema de la compactación, las ciudades tienen zonas con alta densidad de población y otras con baja densidad de habitantes.

Contexto distinto son las urbes extendidas, al estilo de las ciudades norteamericanas, con casas de uno o dos pisos y áreas grandes, por lo tanto se requiere mayor longitud de vías y la concentración de personas por hectárea es mucho menor.

“En cambio en las ciudades europeas las edificaciones habitacionales tienen en promedio 5 o 6 pisos de altura, por lo tanto sigue la discusión sobre qué es mejor: la ciudad compacta o la ciudad expandida. Europa logró un término medio”, anota el representante gremial de los arquitectos.

Caracteriza a Cartagena entonces como una capital que se extiende hasta donde las empresas de servicios públicos básicos tienen la posibilidad de proveer sus vitales insumos, y ese rezago ha obligado a que la ciudad se compacte.

Con el molde de la compactación están barrios como Bocagrande, Castillo y Laguito, que centralizan a mucha gente en grandes, medianas y pequeñas superficies residenciales.

Manga recorre el mismo rumbo por cuenta del desenfrenado boom de la construcción de elevadas torres de apartamentos y centros de negocios.

PLANIFICACIÓN VIAL PARA ARTICULAR LA CONSTRUCCIÓN

Pero sin duda la ciudad empezó a sentir la presión asfixiante de sus pocas vías, gradualmente ineficientes frente al sostenido crecimiento urbano comandado por los edificios de diversa índole, lo que se refleja en más vehículos y mayor demanda de servicios de todo tipo.

Hay que atender pronto esa falta de correspondencia infraestructural con ejecuciones de ciudad, algunas repasadas ya varias veces en el último decenio, y de las cuales el presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos hace una recapitulación, así:

  • Terminar las vías inconclusas, ampliar las existentes y construir nuevas.
  • Rehabilitación vial: tapar huecos, repavimentar y optimizar las vías existentes.
  • Construir la denominada Avenida del Centenario, ahora denominada Paseo Turístico de Cartagena de Indias, a lo largo de la línea costera que demarcan las avenidas Santander y Malecón, desde Crespo hasta el Laguito.
  • Repavimentar en concreto rígido la Avenida Santander.
  • Ampliar la Avenida San Martín y darle continuidad a la Carrera 3 de Bocagrande por predios de la Base Naval.
  • Realizar la Quinta Avenida de Manga.
  • Continuar la construcción de la Vía Perimetral y mejorar la existente.
  • Poner a funcionar a Transcaribe con todos sus componentes técnicos resueltos.
  • Materializar el multimodal transporte Transcaribe Acuático.
  • Ciclo-Rutas y más paseos peatonales.
  • Carriles para motos.
  • Anillo Vial, completar la doble calzada.
  • Mantenimiento a la Ruta 90A, que une a la Vía del Mar con La Cordialidad.
  • Implementar una política clara para el tema de estacionamientos en el espacio público.
  • Pico y Placa, valorar en qué zonas de la ciudad es útil esta medida, para que no salgan tantos carros.
  • Servicios de parqueo escalonadamente costosos, dependiendo de la zona, para estimular otros medios de transporte.
  • Promover la política de que el particular comparta su carro con otras personas, de modo que el vehículo no se movilice vacío y haya menos autos en las vías.
  • Fijar diferenciaciones viales o ‘racionamientos’ para el transporte: no mezclar el transporte de carga con el liviano o particular, porque el de carga es más lento, requiere más espacio y sus especificaciones son de mucho más cuidado.

 

Fuente: http://www.eluniversal.com.co/cartagena/cartagena-camino-la-compactacion-urbana-210236